jueves, 7 de enero de 2010

" ENCUENTRO "


Una vez alguien me recomendó a Maupassant, pero no le hice caso. Un error grande que el tiempo arregla. Los cuentos de Guy de Maupassant son fieles a la imagen de Francia que uno soñó en la adolescencia y confirmó en la experiencia. Es uno de los más grandes cuentistas de todos los tiempos y además juega, a su modo, con el lector. Un meritorio y excelente trabajo de Esther Benítez, hace que la joya esté en estuche sin cierre.

"...Conque aquella mujer ajena, desconocida, encontrada por casualidad en un vagón era suya, le pertenecía legalmente. Sólo tenía que decir: " Lo quiero".

Antaño él había dormido en sus brazos, vivido en su amor. La encontraba ahora tan cambiada que apenas la reconocía. Era otra y era ella al mismo tiempo; era otra, nacida, formada, crecida desde que él la había dejado; y era también ella, a quien él había poseído, cuyas actitudes encontraba, modificadas, con los antiguos rasgos más formados, la sonrisa menos remilgada, los ademanes más seguros. Eran dos mujeres en una, mezclando una gran parte de nueva incógnita con una gran parte de amado recuerdo. Era algo singular, turbador, excitante, una especie de misterio de amor en el que flotaba una confusión deliciosa. Era su mujer en un cuerpo nuevo, en una carne nueva que sus labios no habían recorrido.

Y pensaba, en efecto, que en seis años todo en nosotros cambia. Sólo el contorno sigue siendo reconocible, incluso a veces desaparece.

La sangre, los cabellos, la piel, todo recomienza, todo se reforma. Y cuando se ha estado mucho tiempo sin verse, se halla otro ser enteramente diferente, aun cuando sea el mismo y lleve el mismo nombre... "

Guy de Maupassant (1850-1893)( Traducción de Esther Benítez)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante. Siempre es un placer entrar en este blog.

Un abrazo

Marisa

Ula dijo...

Bueno, vamos a recomenzar. Tampoco es, como dice Guy (la confianza, da asco)que tenga que ser tan seria la cosa. Vamos a hacer sitio al sentido del humor y nos reimos porque sí.
Gracias por traer a este cuentista.
Un saludo,
Manuela

Carmen Pulido dijo...

Hermoso, muy hermoso.


Besos


Carmen