Suena Nina Simone y llega Claudio Magris.
"Las cenas de cierta categoría son una representación sagrada, un misterio medieval que saca a escena la anónima insignificancia de todos. Todos podrían estar en el lugar del otro o ser otro; detrás de la máscara del papel social, el rostro marcado por los años es más o menos el mismo; delante de un cóctel hombres y mujeres son todos iguales, como ante el amor y la muerte, reclutas del destino puestos a raya con sus uniformes (... )
Mi vecina tiene un bonito rostro tierno y atrevido; su boca no es esa mueca desdibujada por la excesiva arrogancia ni la repulsiva dureza que esculpe con frecuencia, en ciertas clases sociales, la costumbre y sobre todo el deseo de subrayar la pertenencia a los señores. Con esa cara, que se intuye capaz de pasiones y ternura, esa mujer merece un verdadero compañero o el amante de una noche... "
Claudio Magris.
( Foto de autor desconocido )



































