Cerca de la iglesia de la Encarnación hay un rincón que me traslada a otros tiempos, una de esas calles que no han cambiado en muchos años. Detrás, una tienda de moda con marcas de lujo y derroche, contrastes...
Llega Zweig.
" Cuando abrió los ojos al día siguiente , la luz de la mañana entraba ya en la habitación. Sentía la misma claridad dentro de sí, las nubes se habían disipado y la tempestad que agitaba su sangre se había apaciguado. Trató de recordar lo que le había sucedido, pero todo le parecía un sueño. Aún tenía la sensación de flotar libremente en un ambiente liviano e irreal. Para asegurarse de que estaba despierta tocó sus propias manos "
Stefan Zweig ( 1881-1942 )
( Foto de autor desconocido )



































