miércoles, 21 de noviembre de 2018

FRONTERAS.


    Tarde lenta, perezosa. Leo a desgana. Menos mal que aparece la azotea de mi niñez y alegra.

    " Las frontera de la infancia suelen coincidir con las del verano. Yo, al menos, nunca he logrado situarlas de otra manera en el territorio general de la memoria, como si lo más notable que me hubiese ocurrido cuando era niño permaneciera enmarcado en un campo estival o en una playa radiante de la Adalucía atlántica o en los tórridos atajos callejeros de Jerez. (... )

A lo mejor no se trata más que de una simple coartada de la imaginación, fijada ahora gratuitamente en el desorden retrospectivo de los veranos.

   En la casa de la jerezana calle Caballeros donde nací- y donde viví hasta los diecisiete años- había una escalera que conducía directamente a una ciudad solar "

     José Manuel Caballero Bonald.

     ( Foto de Paolo Monti )

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