viernes, 28 de mayo de 2010

LA EVASIÓN.


Igual que en una vieja caja de dulce de membrillo, relleno de botones de costuras antiguas, he buceado en " La colmena"

" El marido ni le contesta. Leyendo el periódico está totalmente evadido, igual que viviese en un mundo mudo y extraño, muy lejos de su mujer. Si don José Sierra no hubiese alcanzado un grado tan perfecto de abstracción no podría leer el periódico en su casa.

- Ahora vuelve otra vez por aquí. ¡ Lo que daría por saber qué hace ! Y eso que éste es un barrio tranquilo, de gente de orden. ¡ Si fuera por ahí detrás, por los solares de la Plaza de Toros, que está todo negro como boca de lobo !

Los solares de la antigua plaza de Toros están a unas docenas de pasos del entresuelo de doña María.

- Por ahí ya sería otra cosa, por ahí son capaces hasta de atracarla a una, ¡ pero por aquí ! Por amor de Dios, ¡ si esto está como una balsa de aceite! ¡ Si por aquí no se mueve ni una rata!

Doña María se volvió sonriente. Su sonrisa no pudo verla su marido, que seguía leyendo "

Camilo José Cela (1916-2002)


1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bueno.
Un abrazo
Marisa