
Antiguamente, para saber las venturas o desventuras futuras, se abría la " Eneida " y Virgilio actuaba de oráculo. Era una sana costumbre que se perdió en la noche de los tiempos.
Acabo de abrir el maravilloso libro y me dice :
"Tacitae per amica silentia lunae "
( Bajo el silencio amigo de la callada luna)
Creo que es hora de dormir...
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