domingo, 17 de octubre de 2010

EL ÁNIMO TRANQUILO.


Curioso planteamiento el de un presidente de la "Confederación Española de Organizaciones Empresariales", acaba de decir que hay que trabajar más horas y ganar menos. Parece desconocer algunas parábolas cristianas, siempre me gustó la de Mateo : "¿Cómo es que ves la paja que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu ojo "

" Los promulgadores de las leyes instituyeron los días festivos a fin de que los hombres se vieran animados a disfrutar oficialmente de la vida, interponiendo una especie de compensación necesaria al trabajo; y hombres de gran juicio se tomaban vacaciones durante determinados días al mes; o bien, como hacían otros, dividían el día entre el ocio y las ocupaciones. Como recuerdo que hacía el gran orador Asinio Polión a quien ningún asunto le entretenía más allá de la hora décima y dedicaba las dos horas restantes a relajarse de todo el día. Otros, tras la interrupción del mediodía, se dedicaban en las horas de la tarde a ocupaciones algo más livianas. También nuestros antepasados prohibían abrir nuevos debates en el Senado tras la hora décima. En el ejército se reparten las guardias nocturnas quedando librados de ellas los que regresan de una expedición "

Lucio Anneo Séneca ( 4 a.C-65 )

( Foto de Arcadi Shaikhet )

1 comentario:

Anónimo dijo...

Solo encuentro una traducción a dicha opinión: El presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales trabaja poco y gana mucho.

Un abrazo
Marisa