
Hay poemas que llegan hondo y se quedan en las profundidades largo tiempo.
" Te la jugabas a cara o cruz.
Decías cruz, salía cara. Bueno,
sólo era un juego. Y perdías
otra y otra y otra... Y así hasta
aquel último bar, hasta aquel
último reducto de esperanza.
Entrabas y, como siempre, nadie,
nada : un camarero con ganas
de cerrar, y algún pobre diablo
como tú. Pero al día siguiente
la seducción seguía ahí, intacta "
Karmelo C. Iribarren.
( Foto de André Kertész )
Sam Cooke - One More Time.
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