Para huir basta un libro. Noche con " Pensamientos en una estación seca ".
" Las mujeres tienen un espíritu crítico muy incisivo sobre su propio sexo, y en la calle suelen mirar más a sus congéneres que a los hombres. También están mejor enteradas de los propios requerimientos, de modo que en el amor ellas son siempre quienes dan el primer paso. Saben que son las magnetos, y cuando resultan ser coquetas encienden y apagan su fascinación según les plazca "
Demasiados locos conduciendo. Cualquier rotonda se convierte en un suplicio cuando desquiciados luchan por llegar cinco minutos antes. Otro signo de los tiempos.
" La cortesía es una especie de amortiguador que envuelve las asperezas de nuestro carácter e impide que hieran a los demás. Nunca es lícito despojarse de ella, ni siquiera para luchar contra las personas groseras "
Fue la viuda de Joseph Joubert la que pidió ayuda a Chateaubriand para publicar los "Pensamientos " de su difunto esposo. Su lectura acompaña la sobremesa.
" Los hombres que sólo tienen pensamientos comunes y cerebros chatos no deben emplear sino las palabras que primero se les ocurra. Las expresiones brillantes son naturales en aquéllos que tienen una memoria rica, un corazón capaz de conmoverse, el espíritu ilustrado y la mirada aguda "
El rey Felipe V, envió de ministro plenipotenciario a la corte de los zares a Jacobo Fitz James Stuat, un militar nacido en París que llegó a España en 1716 para hacerse cargo del ducado de Liria y Jesicá. Su " Diario del viaje a Moscovia " es agudo y ameno.
" En esta fiesta empezamos a reconocer una gran mudanza en el zar por su tía la princesa Isabel, de quien había estado verdaderamente enamorado; pero la conducta de la princesa, junto a los malos oficios de sus enemigos, mudaron el ánimo del monarca de tal forma, que su amor se mudó en menosprecio, y aunque antes hablaba continuamente con su tía, en esta fiesta no le dijo ni una palabra, y se retiró sin despedirse de ella. El motivo principal que hubo para que el zar no hiciese más caso de la princesa fue que una criada suya, disgustada con ella, hizo saber a S.M. toda su vida, que se reducía a que al mismo tiempo que no quería dejarse ir al amor de S.M., con la esperanza de enamorarse más con su resistencia y obligarle a casarse con ella ( aunque esto era contra la religión rusa por razón de parentesco ) , tenía mucho tiempo había un comercio ilícito con un granadero y actualmente otro con el general Buterlin, su gentilhombre de cámara... "
En la playa leo a Luc de Chapiers, marqués de Vauvenargues. Una extranjera regaña al hijo, su rostro lleva un diccionario de máscaras, el marido duerme. En el chiringuito, música de siesta.
Miro un mar abandonado por los dioses, conquistado por bárbaros.
" Vivimos demasiado desatentos o demasiado ocupados de nosotros mismos para profudizar unos en otros. Todo aquel que haya visto máscaras en un baile danzar juntos amigablemente y cogerse de la mano sin conocerse, para dejarse al momento siguiente y ya no verse más ni echarse de menos, puede hacerse una idea del mundo "
Durante toda su vida, Carmen Martín Gaite, fue escribiendo diarios en los que ponía recortes, dibujos y fotos. "Cuadernos de todo", acompaña la tarde.
" Cuando yo nací en Salamanda, a finales de 1925, mi padre ya hacía algunos años que era notario de la ciudad, la primera plaza a que había accedido por oposición. Poco a poco me fui enterando, porque era tema que se deslizaba en conversaciones con las visitas, de que sacar a la primera una notaría de capital de provincia, sin andar rodando antes por pueblos, era bastante infrecuente y cosa de mucho mérito. Pero este pavoneo de lo meritorio jamás se reflejó en los comentarios o gestos de mi padre, a quien por el contrario , era un tema que le violentaba. Honrado a carta cabal, modesto, flexible, rebosante de vitalidad y enamorado, más que de la obra bien hecha, de las complicaciones y vericuetos que plantea el hacerla, nunca pretendió dar ejemplo a nadie con su infatigable laboriosidad ni perdió el tiempo envaneciéndose de lo ya conseguido. Valoraba el esfuerzo más que los resultados y jamás miró con desdén a los fracasados ni a los vencidos... "
Largo desayuno con Mercedes Fórmica. Cada libro suyo es un regalo. Mercedes es exquisita, bella y valiente. Descubro que estuvo en Ronda, al finalizar la Guerra Civil. Amiga de José Antonio Primo de Rivera, siempre luchó contra la mentira y abominó de tantos oportunistas que pudrieron un carro en el que no creían.
" La guerra que arrasó tantas cosas arrasó también la vocación de tres escritoras. Carmen Baroja, Ana María Umbral, Isabel del Castillo.
Los primeros años del final de la contienda, significaron el recuerdo de las grandes fosas arañadas desde dentro, de los "paseos" en la noche, de los cuerpos abandonados en los caminos, cerrados los ojos en la dejadez de la agonía o abiertos hasta la dilatación.
Más que vivir se sobrevivía, en ocasiones a la desesperada. La tierra sin embargo, no cubría nuestras narices, el aire entraba en nuestros pulmones y aquello bastaba.
Bastaba también el olor a hierba- romero, alhucema- de las flores. No faltaban crueles efluvios pero se vivía. Estábamos vivos. Podíamos oír las voces ajenas, la risa de los inclementes, el llanto de los que no podían olvidar, alguna copla de León y Quiroga, cantada por La Piquer.
El sol brillaba, la mirada libre de ceguera provocada por el lodo. Las moscas no se pegaban a los lagrimales, tampoco había lágrimas, sólo el estupor de haber sorteado a la muerte.
Un tiempo de aguante, de no volver la cabeza. Nada importaba. El hambre, la peste del " piojo verde ", los esqueletos del Palacio de Casa-Riera, las casas destruidas por bombas y fuegos, trenes y camiones repletos de fardos, de alimentos de " estraperlo", de plumas de gallinas rozando nuestras caras.
Siempre pensé que el historiador don Claudio Sánchez-Albornoz era timorato. Su "Anecdotario político" me saca del error.
" En la antecámara del palacio real charlan animadamente el Grande de España de guardia, el mayordomo de semana, el jefe de los alabarderos, el coronel de las fuerzas que custodian la regia morada... Ríen a su placer comentando las divertidas páginas de un libro de un salaz historiador de muy deshonestas figuras femeninas. Se abre la puerta de la Cámara y aparece en ella la figura de don Alfonso. Los cortesanos interrumpen la plática y las risas. " Estábais hablando mal de mí ". El Grande de España le replica : " No Majestad ". " Os he oído charlar y reír y os habéis callado cuando he abierto la puerta de la Cámara. " " ¿ De qué hablábais ? Se produce un nuevo silencio... El rey insiste : " ¿ De qué hablábais ? " El más osado de los cortesanos responde al cabo : " Señor, hablábamos del último libro de Villaurrutia sobre " La reina gobernadora". A largos pasos don Alfonso avanza por la antecámara diciendo : " ´Más valía que Villaurrutia se ocupara de la puta de su mujer y dejara en paz a la puta de mi abuela"
Mañana hará veinte años de la muerte de mi padre. El tiempo pasa rápido y los recuerdos permanecen en la memoria. Un viejo texto egipcio viene al encuentro.
" Vosotros, los que pasáis junto a mi tumba, pronunciad mi nombre. Porque pronunciar el nombre de un muerto es hacerlo revivir y eso os será devuelto centuplicado "
( Foto de Josef Hoflehner )
Antonin Dvorak - Serenade in E major, Op 22, Moderato.
Café helado, con gotas de aguardiente de Zalamea la Real. Busco a Pla para que me hable de mi amigo Julio Camba.
" Creo que Camba, después de los hombres de la generación del noventa y ocho, es el escritor con más posibilidades de perpetuación. Escribió la lengua castellana de una manera muy clara, muy límpida, con el artículo, el sustantivo, el verbo y el predicado, y esto no lo olvidó jamás. Es decir, no es un autor de hojarasca, retórico, sino un hombre que va al grano y que hizo una obra que, teniendo en cuenta el juego mental que hay detrás de ella, me parece impresionante "
Max Jacob, además de amigo de Picasso, es un estupendo poeta de trágica muerte. En su libro de consejos a un joven poeta, no olvida los consejos a un estudiante.
" La memoria es el don más poderoso del espíritu. Poder situar a las gentes en tal fecha, tales circunstancias, recordar sus propias palabras, es una formidable protección.
¡ Verdad !... siempre azarosa para el adverdario. ¡ Memoria ! Ayuda a nuestras debilidades con la cita del parecer de otros, ayuda a nuestro juicio con el recuerdo de los ejemplos. Es la madre de la experiencia, y forma lo que llaman el genio, que es la " experiencia precoz ". La experiencia precoz se hace por medio de la gran memoria.
En " La ciudad y la memoria " leo textos de don Carlos Castilla del Pino que me llevan a la evocación. Buen día para la memoria de sitios, personas y voces.
" La memoria no pertenece solo al recucto íntimo de la persona, porque la memoria es, ante toco, evocación. Por eso, la memoria está también en las cosas que permiten movilizarla en el sujeto : un libro, un mueble, una casa, un paisaje, alguien... todo ello son partes de la memoria porque son incitaciones para la evocación. Dejar de ver, porque se le haga imposible ver ( u oír, o tocar, u oler ), aquello que hasta entonces había sido estímulo para la evocación, es perder algún segmento de la vida de uno, una forma, no biológica sino biográfica, de morir en parte. Sin apoyo en aquello- libro, mueble, casa, paisaje o alguien- desde lo cual evocar, al sujeto ( al habitante) no le queda sino su memoria : algo demasiado frágil. Casi siempre distorsionado; en todo caso, perecedero. La ciudad en donde se habita- en donde habitan muchos- se constituye en el estímulo para la evocación de una memoria colectiva y generacional, es decir histórica "
El 17 de diciembre de 1965, Jacques Concarneau se suicidó de un disparo en la sien. Una vida de marino-con varios naufragios-, acabó con el hundimiento final en el alcohol.
Leo fragmentos de un diario de navegación.
" 26 de agosto
El interior de la isla es agreste, sin el más leve vestigio de verdor, seco, abrasado. Todo el panorama, desde el extremo SE hasta donde alcanza la vista es una llanura inmensa de basalto negro, que pareciera haber sido labrada por un arado gigantesco, de forma encarnizada e incesante. Desplazarse por este terreno es un minucioso suplicio y, salvo por el sol y la brújula, la dirección de la marcha resulta indiferente, indiscernible.
A última hora de la tarde se ha levantado una brisa SW que nos permite refrescarnos y arrastra la bruma parcialmente. Podemos divisar una cadena montañosa hacie el NE, de formas punzantes, atormentadas.
Hemos observado que la temperatura de las rocas sobre la que caminamos no ha disminuido : el calor que despiden parece venir del subsuelo.
No hemos hallado rastro alguno de la expedición.
27 de agosto
Según nos adentramos hacie NE, aumenta la temperatura de las rocas y la marcha se hace más y más intolerable : hemos de detenernos a recobrar el aliento cada vez con más frecuencia, la provición de agua se agota y no hallamos donde reponerla. De todos modos, aún confío en hallar algún manantial antes de la noche.
El paisaje es incesante, invariable, agotador. La bruma vuelve a cubrir las montañas, aún lejanas. No se avista ningún poblado, una choza, nada. Si esta parte de la isla está habitada, ello sería posible solamente en la falda de los montes : la llanura en que nos movemos es por completo estéril "
Jacques Concarneau ( 1902-1965 ) ( Traducción de José Luis Téllez )
Entro en el café de Pombo, en la última mesa cerca de un rincón me siento y observo.
" Aquí venía Sagasta, que no abandonó nunca su reunión de ingenieros, compañeros de carrera y de juventud, a los que daba más importancia que a sus compañeros de política.
-¡ Qué discusiones la de aquella mesa!- dice alguna vez, señalando a una mesa vacía, el viejo camarero. Un grupo de hombres , de aquellos hombres, rodean entonces la mesa, y sigue allí Sagasta como en los antiguos periódicos satíricos. Canalejas venía también aquí. Pepe, nuestro viejo sacristán, se ríe de aquella inexperiencia y aquella buena voluntad de Don José, que cuando pedía barquillos para el mantecado y Pepe le preguntaba "¿ Cuantos? ", él respondía : "¡ Hombre, eso no se pregunta; los que usted quiera ! "
Estos y otros muchos prohombres han entrado y entran en Pombo, humildes y sencillos, queriendo olvidar y dando al camarero autoridad suma "
Ramón Gómez de la Serna ( 1888-1963 )
( Foto de Eliot Elisofon )
Dan Gibson - ''Sunshowers'' - ''Traumerei'' (Schumann).
La primera vez que estuve en " La colina de los chopos" me emocioné; recordé a Juan Ramón Jiménez. La tarde llega con un bello texto suyo.
" Tengo la costumbre de mirarme hacia delante, tras posibles invenciones y artes de tiempos futuros. Entonces me veo y me siento viejo y atrasado en mi día, como desde hoy los muertos de hace siglos.
Con este hábito procuro sacar la cabeza de la cueva del hoy y descubrir el horizonte de mañana. Me atraen más, al contrario que a Montaigne, los libros nuevos que los viejos, los cuadros modernos que los antiguos, la música actual que la pasada.
El arte moderno. ¡ Qué hermosa proximidad, qué familiaridad, qué convivencia tan grata; qué comprensión tan plena ! En la pintura y en la música, percepciones más rápidas, se ve mejor esta diferencia de hermosura. Pero tambíén, para quien sabe verla , está evidente en los libros.
Estando en lo pasado, el presente se nos va. Y mientras posamos los ojos en la belleza que se fue, se pasa la belleza presente "
Café muy cargado con hielo. Empieza el calor cordobés, un calor que idiotiza y espanta. Leo a uno de los grandes.
" La falsedad y el disimulo son útiles en la vida social. Yo esta condición no la he tenido, y creo que el no tenerla me ha perjudicado más que otra cosa. También me ha perjudicado un poco, al tratar con propios y extraños, el no tener solemnidad.
Yo creí hace tiempo que esto de la solemnidad no se estilaba, pero veo que se sigue estilando, como siempre. Sigue también con su valor el autobombo y el contar grandezas propias más o menos falsas.
El que habla, si es escritor, cuenta que ha hecho ediciones de miles de ejemplares, que le han escrito de aquí o de allá, y asegura que sus libros son una maravilla. Unas veces producirá risa; pero, en general, no. Es extraño cómo esta maniobra tan burda puede dar, a veces, resultado. La misma maniobra tiene éxito entre pintores y músicos. Siempre me ha chocado esto; ya no me choca "