En sueños, viajes en tren. Descubrimientos que se quedaron en esbozo del cuadro de la vida, sin paspartú ni marco.
Edward Elgar y viejos trenes.
" Las memorias de viaje- olorosas maletas de cuero de Rusia, etiquetas de hoteles, cuadernos de notas manuscritos con tinta azul- , acaban transformándose en recuerdos de amor. Cuando pasan los años se vuelven confusos y nebulosos como las noches del tren, apenas iluminadas por los reflejos fugases de las estaciones: luces blancas de Lausanne, anaranjadas en Venecia, amarillas en Belgrado, rojas en Sofia y azules en Estambul.
Los viejos trenes de lujo, aquellos hoteles rodantes en los que vivimos nuestros primeros desvelos de aventura, han ido desapareciendo de Europa... "
Mauricio Wiesenthal.
( Foto de Bert Hardy )

