En días de vacaciones, vuelvo a mis clásicos. Nabokov es uno de ellos. Sus cuentos, imprescindibles, siempre.
" Eran unos ojos maravillosos, maravillosos de verdad, con pupilas como manchas de tinta brillante que se hubieran vertido sobre satén gris perla. Llevaba el pelo corto y era de tono dorado pálido, un exuberante tocado como de pelusa, Era pequeña, estirada, plana. Llevaba esperando a su marido desde ayer y estaba segura de que llegaría ese mismo día. Con un vestido gris escotado y zapatillas de terciopelo, sentada en una otomana azul eléctrico en el salón... "
Vladimir Nabokov ( 1899-1977 )
( Foto de MK Sadler )


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